En Can Colom ofrecemos mucho más que embutidos: brindamos una experiencia que combina tradición, calidad y trato cercano, tal como se ha hecho generación tras generación desde nuestros inicios.

Elaboración artesanal propia
Todos nuestros embutidos son de elaboración propia, siguiendo recetas tradicionales que se han transmitido durante más de 65 años. Cuidamos cada fase del proceso, desde la selección de ingredientes hasta la curación, respetando los tiempos y métodos que garantizan un sabor auténtico y de máxima calidad.

Venta directa en tienda
Mantenemos el espíritu de comercio de proximidad, atendiendo personalmente a cada cliente en nuestro establecimiento. Aquí, el mostrador sigue siendo el punto de encuentro donde tradición y confianza se dan la mano.

Catas de embutidos
Invitamos a quienes nos visitan a descubrir nuestros productos a través de una cata. Acompañada de un porrón de vino, esta experiencia permite degustar nuestras especialidades y elegir con conocimiento aquello que más gusta. Es una de nuestras tradiciones más queridas y una forma única de compartir lo que hacemos.

Atención personalizada
Creemos en el trato cercano y en el tiempo dedicado a cada persona. Escuchamos, aconsejamos y compartimos, porque para nosotros cada cliente es parte de la historia de la casa.

Productos tradicionales y de calidad
Ofrecemos una amplia variedad de embutidos, tanto curados como cocidos: longaniza, fuet (látigo), somaya, butifarra blanca y negra, entre otros. Destaca especialmente nuestra “pelota”, una elaboración emblemática con historia propia.

Encargos y atención a clientes habituales
Muchos de nuestros clientes vuelven año tras año. Para ellos —y para quienes nos descubren— ofrecemos la posibilidad de realizar encargos, asegurando que puedan disfrutar de nuestros productos siempre que lo deseen.
En Can Colom seguimos haciendo las cosas como siempre: con dedicación, paciencia y pasión por el oficio. Porque entendemos que la calidad no solo está en el producto, sino también en la forma de ofrecerlo.
